¡NADA NI NADIE PUEDE DERRUMBARTE, MÁS QUE TÚ!
Maribel se repite esta frase para motivar su día. Es experta en batallas que la vida le invitó a luchar; sus enemigos el cáncer de mama y la metástasis cerebral. Hay reconstrucción después del dolor y hay vida después del cáncer. Maribel nos abre su corazón al compartir su vivencia con otras mujeres. Sus ojos grandes se acentúan con sus pestañas largas, su mirada es profunda y sus cejas generosas enmarcan su atractivo rostro; además sabe de moda y tiene un don especial para combinar estilos y colores. De haber concursado en Miss Baja California a finales de los noventa, hubiera representado a la mujer bella e inteligente del noreste de México. Cuando Maribel fue niña se vestía muy femenina y le gustaba lucir bien. Era la década de los ochenta y le hizo falta recibir información adecuada acerca de la menstruación. Su madre llena de tabús evitó hablar del tema, por lo que creció con ignorancia sobre su cuerpo y cuando conoció una práctica popular entre las jóvenes de su generac...